martes, 3 de enero de 2012

The Artist


The Artist
Año: 2011
Director: Michel Hazanavizius
País: Francia

El amor en los tiempos del Cybersexo es una entelequia, una fantasía para cuatro romanticones que no han aceptado, pobrecitos ellos, la lógica absoluta del cinismo ilustrado y wikificado en el que vivimos las personas sensatas como vosotros y yo. Demasiado naïf y cursi, propio de tiempos de color pastel y lentejuelas, ahogados al fin y de una vez por todas gracias a la perversión y los excesos.
¿Verdad?
Bien, pues esta es una historia de amor, así que aquellos a los que le produzcan pústulas y sarpullidos estas palabras, que huyan a su escondite, a su madriguera, porque vamos a hablar de amor en estado puro.
De amor al cine.
El cine nos está brindando algunos de los momentos más deshonrosos de los últimos tiempos. Pocos clásicos quedan que no hayan sufrido una revisión que destroce de una vez y para siempre su esencia para las nuevas generaciones. Estoy aún esperando el remake de Casablanca para terminar de enterrar el "Arte" y dejarlo sólo en "Séptimo". Como un Séptimo de Caballería que llega para arrasar la taquilla a golpe de grito y efecto especial, de escena videoclipera y sangre salpicando la pantalla.
Por todos los dioses, que yo, amante de la sangre y de la acción videoclipera, yo que pasé años sin ver nada que no tuviera al menos una criatura infográfica dando la murga por allí, yo que me declaro fan de Mercenarios 2 sin haberla visto, vamos, que yo tenga que escribir esto significa que han cruzado el límite entre lo divertido y lo "pffff...".
Entonces llegó The Artist.

The Artist nos cuenta la caída en decadencia de una estrella de cine mudo en los tiempos en los que el cine sonoro comenzaba a sonar con fuerza. Las gentes se agolpaban para oír por primera vez a sus artistas favoritos, las productoras contrataban caras jóvenes para promocionarlas y las viejas glorias se quedaban atrás.
La genialidad de The Artist es que, como buen homenaje que es a la época del cine mudo y el cambio al cine sonoro, es muda y en blanco y negro.

¡Horror! Gritan los que se agolparon a ver Avatar en 3D+i Wz45 con sonido Dolby Digital Surround Inround 6.90. ¡Cine mudo! ¡Sin colores! ¿Quién quiere ver eso?

Yo.

Una película semejante precisa de dos cosas fundamentales. Un guión inteligente y un par de grandes actores que soporten el peso interpretativo.
Lo primero lo tiene. El escenario no podía estar mejor escogido, Hollywood en el cambio de década de los años 20 a los 30, el cambio entre el cine con orquesta para darle música a la película y las primeras imágenes de cine sonoro. Se explota de forma magistral ese momento a través de dos personalidades, la del viejo George Valentín que cae en desgracia y la joven Peppy Miller que se alza. Su relación desde su primer encuentro hasta el final de la película está contada con una delicadeza y un tempo magníficos, que arrastra consigo al espectador, enamorado perdidamente de los compases de la cinta.

Bérénice Bejo es una mujer guapa pero no espectacular. Por suerte. Compensa esa falta de espectacularidad en su rostro con una gracia natural que transforma a Peppy Miller en un personaje adorable, encantador. Cada sonrisa, cada mohín y cada contoneo seducen con una sonrisa. Parece poseída por el espíritu de Betty Boop, ese erotismo inocente del baile, de la sonrisa ancha y sincera. De unos ojos espectaculares.
Quien me acompañó al cine opina que parece en ocasiones demasiado de nuestra época. Es posible, pero en mi opinión eso beneficia a la sensación que debe producir en la película.
Esta mujer es maravillosa. Pero porque tiene que enfrentarse a Jean Dujardin en una interpretación que es, sencillamente, magistral. En un alarde de carisma que supura por la pantalla y ensombrece todo lo que hubiera en escena, el orgulloso George Valentín encanta desde el primer momento.
La química entre ambos es magnífica, fluye como por arte de magia, de magia del cine en estado puro, de amor por el cine.
El perro es ya una guinda más a la película.

Todo esto está situado en un mundo sin voces, de carteles con diálogos ocasionales. ¿Acaso el espectador actual tiene problemas para seguir esta historia, tan acostumbrado como está al diálogo y a que le mastiquen todo? No. Ningún problema. Los sentimientos afloran más poderosos que las palabras, los conflictos se sienten en el alma y vibran en el corazón.
Entonces llegamos a la música y todo, absolutamente todo, queda redondeado por una banda sonora sublime que, sin olvidar el homenaje constante a las bandas sonoras de la época a mostrar, en ningún momento se observa desfasada.

Y si fuera poco, la escena de pesadilla más angustiosa que he visto en mucho tiempo. Las escenas cómicas más tiernas. Las escenas trágicas que más me han llegado.
Terence Mallick, aprende a hacer sufrir.

¿Qué es The Artist? The Artist es, como su propio nombre indica, Arte. Séptimo Arte. Porque es tan atemporal como un cuadro de Goya o una escultura de Miguel Ángel. Da igual de qué generación seas, de qué momento histórico. Lo que te muestra es tan humano, tan cercano y está contado con tanta habilidad y sensibilidad que te llegará, si sabes darle la oportunidad.
The Artist es amor, y el amor tan puro sólo puede hacer una cosa, enamorar. A mí me ha enamorado.
Y mi consejo es que te dejes tentar tú también, que no te va a defraudar.

lunes, 2 de enero de 2012

Mujeres Guerreras 1: Estirpe Salvaje

Hace ya mucho tiempo que, en mis cyberviajes, tuve a bien encontrarme con Montse de Paz antes de que publicase su primera novela. Hace ya años que no frecuento los foros, cosas del tiempo ese que no tengo, pero cuando me enteré que había publicado una novela tomé la firme decisión de comprarla, leerla y comentarla.
Las dos primeras partes ya están hechas, queda la tercera.
Con esto, abro un ciclo corto de reseñas de novelas escritas por autoras españolas de fantasía-terror que se continuará con "La Elegida de la Muerte" de Virginia Pérez de la Puente y terminará con "El Ojo Blanco" de Guadalupe Eichelbaum. La he titulado "Mujeres Guerreras" no por las protagonistas de las historias (que en parte sí pero no del todo), sino porque las autoras son guerreras duras en este mundo eminentemente masculino de la literatura fantástica.
En su honor intentaré ser sincero. Porque me gustaría que conmigo lo fueran (pero tampoco DEMASIADO sinceras, VENGATIVAMENTE sinceras, ¿vale, Montse, Virginia, Guadalupe?). Ahí va.



TÍTULO: Estirpe Salvaje
CULPABLE: Montse de Paz
EDITORIAL: Espasa
SINOPSIS IN-OFICIAL: Ruslan e Yvanka son niños huérfanos, entre tantos que está dejando la cruel batalla entre dos grandes Señores, todo refriegas y enfrentamientos políticos que amenazan la tenue estabilidad de un reino en nacimiento. Pero su carácter los convertirá en pieza clave del conflicto que sólo acaba de empezar.

Montse de Paz se estrena en la novela con una historia de crecimiento personal. Es la típica historia del niño que debe hacerse mayor, que debe convertirse en hombre y en buen hombre finalmente. Además, tenemos la vida de una niña que debe crecer, hacerse mujer y encontrar su sitio en el mundo. Eso es lo que prometen los primeros compases y en ningún momento decepciona. La evolución de los niños es pausada, bien llevada y relativamente verosímil. Es verdad, hay que entrar por el aro de que Ruslan e Yvanka tienen pasta de héroes, esto es, que son capaces de ser mejor que sus coetáneos tanto al intentar lograr sus objetivos como en sus decisiones morales. Pero Montse quiere contar la historia de un par de héroes de su tiempo, no de gente normal. Es épica. El sabor que deja al final es de un agradable agridulce que mí me satisfizo bastante.

Empieza uno la novela dándose cuenta del gran trabajo de Espasa en el preciosismo de la obra. El dibujo de portada, quizás un poco recargado, es hermoso. La grafía del título, que se usa después en toda la obra, también es muy barroca, rozando lo excesivo, pero da mucha personalidad al conjunto y concuerda muy bien con los membretes que adornan todas las páginas. El mapa es una maravilla.

Luego nos enfrentamos al texto en sí. Es una narración de descripciones cuidadas y bien escritas, que a veces son algo asépticas pero otras veces gozan de gran calidez. Acompañan a la narración de los hechos de forma muy natural, haciendo la lectura de Estirpe Salvaje algo ágil y cómodo.
El desarrollo de la trama amenaza con ser lento durante los primeros compases, pero coge ritmo en seguida y ya no para hasta el final. En ese sentido destacan grandes saltos temporo-espaciales que dinamizan el conjunto. Montse no está interesada en contar cómo Ruslan recorre el camino de aquí para allá o para el otro lado a menos que durante el camino pase algo. Eso es de agradecer en este género, en el que los interminables caminos entre un punto y otro del enorme mapa suelen vivirse con horror por el aficionado.
Finalmente, lo que menos me ha gustado del estilo son los diálogos, que en ocasiones veía forzados y poco naturales. En algún momento de conversación, gracias a la gran ambientación de la que hablaré más adelante, tuve la impresión de estar leyendo una historia escrita en ruso y traducida sin "chispa", como si la vida de algunos personajes se hubiera perdido en el camino.

He amenazado con hablar de la ambientación y, bueno, qué mejor momento que ahora. No sé si Montse se ha basado en una historia real o si todo el trasfondo es suyo. Quizás cuando termine esta reseña me dedique a buscar esa información para sentirme un poco menos ignorante. Pero lo que es cierto es que hace parecer que sea real. Hay novelas históricas con menos verosimilitud político-social que Estirpe Salvaje. Nos encontramos con el nacimiento de una nación sobre los hombros de grandes ciudades dominadas por señores poderosos. Contemplamos las tensiones de la segunda generación, porque señores, ser Alejandro Magno no es fácil, pero más difícil es ser heredero de semejantes dominios, saber darles cohesión cuando ya se está olvidando el por qué están juntos y cuando la figura que llegó para unirlos ha desaparecido y ha dejado un heredero. Y es esa dificultad, ese conflicto, el que alimenta la historia. Me parece una decisión genial y que da los mejores momentos de intriga política y militar.
En semejante contexto hay batallas, muchas batallas. La estrategia de los ejércitos no es complicada, pero en su sencillez radica su gracia. Contiene la simpleza de las batallas de su tiempo, dos ejércitos que chocan, maniobras sencillas de pinza, aprovechamiento del terreno y del factor sorpresa. Montse no pretende demostrar una campaña de Warhammer particularmente imaginativa y genial, sino batallas reales con ejércitos reales.
Ah, es cierto, no lo había dicho. Encuadro a Montse entre las escritoras del fantástico por dos motivos. El primero, porque todo lo que había leído de ella en cuanto a relatos venía de ese género. El segundo, mi ignorancia en cuanto a la realidad de los hechos políticos contados. Pero en ningún momento aparecerá el mago, el dragón o el elfo de dorados cabellos en esta historia. Son seres humanos reales y bien físicos. Sangran, sufren y pelean en un mundo real con normas reales. Eso se agradece.
¿Y cómo son esos personajes? Bueno. Los protagonistas están muy bien construidos a lo largo de toda la novela. Los secundarios de lujo van de lo genial a lo atractivo. A partir de ese momento, los personajes se vuelven bastante planos. Las dinámicas están bien establecidas, como las facciones dentro del cuerpo militar que acompañamos durante casi toda la historia, pero sus protagonistas son estereotipos, especialmente los villanos de la función. Desde un primer momento, sabemos qué personaje es "malo" o "bueno" y sus intenciones. Es lo otro que no me ha gustado demasiado de la historia, aunque no hay que dejar de reconocer que los estereotipos están perfectamente escogidos para su función.
No puedo terminar esta reseña sin comentar que toda la novela está impregnada por un sentimiento anti-machista muy intenso pero que no es cargante y que no es anti-masculino. La libertad de elección de rol como base para una historia en una época en la que esa libertad es nula, bien llevada y que en ningún momento parece "pegada" sobre la historia.
Para redondear el conjunto, un final que, como ya anticipaba, deja un regusto agridulce y ganas de seguir leyendo la historia de Ruslan e Yvanka a partir de ese punto.

CONCLUSIONES
Esta primera novela parece enfocada a un público juvenil tardío en casi todos sus aspectos y en ese sentido encaja perfectamente. Tiene momentos y personajes geniales mezclados con otros no tan geniales. Los diálogos y el maniqueísmo de los secundarios no terminan de agradarme, pero por contrapartida el trasfondo es tan verosímil que estructura y da firmeza a la novela.
Es perfecto para esa sobrina de dieciséis años que tiene la nariz pegada a un libro siempre, si no tenéis nada que regalarle estos Reyes.

jueves, 3 de noviembre de 2011

El Monstruo En Mí (2)

Finaliza hoy, más temprano de lo que parecían prometer mis palabras ominosas, la reseña de esta fantástica antología. Aunque de la antología en general hablaré después.
Como ya di suficiente información en el anterior post, vamos directamente a hacer sangre.

TUMBAS EN LA CIUDAD

Esta fábula urbana, con moraleja incluida, amalgama con gran maestría el mundo interior y el exterior del personaje principal. Encierra en sus pocas páginas una gran filosofía que mira al ombligo propio para ver en él reflejado el rostro de una sociedad decadente como es la nuestra.
Su inicio, quizás demasiado socarrón para mi gusto, es no obstante la mejor forma de iniciar la escalada emocional que nos propone Nachob. Es una escalada ardua, llena de sin sabores y en cuyo culmen sólo vamos a encontrar el amargo sabor de la realidad. Pero precisamente por eso mismo merece ser escalada.
Aún así, su brevedad y su naturaleza le hacen un poco de mella, haciendo que pase algo desapercibida entre el resto, como un fantasma triste y melancólico del que nadie se percata.

NO HABRÁ DESCANSO EN LA MUERTE

No. No. No me he olvidado de un relato. Ni muchísimo menos. Más bien al contrario. La reseña de Casa Ocupada está al final de esta reseña por motivos que quedarán esclarecidos en su debido momento.

El relato corto se presta a pequeños anecdotarios que tienen como única finalidad llevar al espectador en un viaje estremecedor hasta el ansiado punto final que redondea la cocción de lo que había sido la historia.
Y sí, "No habrá descanso en la muerte" está incluido en esa serie de historias.
El hedor dulzón a voodoo es tentador desde la primera frase, que en sí evoca tanto que nos introduce de golpe y porrazo en la ambientación de la historia. Así, la historia sucede ante nuestros ojos tan impregnada por esos versos ominosos de una forma indefectible, que el autor es libre de desarrollarla sabiendo que la imaginación del lector añadirá el atrezzo necesario.
No obstante, la perversidad del villano se me antoja tan intensa que, aunque no dudo que existan personas tan inquinas y malvadas en este mundo, produce una sensación caricaturesca que me arranca de forma inevitable de la historia, muy a mi pesar. Y si bien así el final queda redondo en su gran justicia, mi alma pérfida hubiera preferido algo más de injusticia en su protagonista.

OCHO ESFERAS PLATEADAS

La fobia, el phobos absoluto, lo atávico que en nuestro interior anida sin poderlo nosotros evitar. En ese lugar repulsivo y desgarrador que cada uno guarda en su psique es donde el Terror, el verdadero Terror, subyace retándonos a que busquemos esa fuerza, esa pulsión tanática, que nos enfrentemos a aquello que nos repugna, nos asquea, nos llena de escalofríos y pesadillas.
Sólo si somos capaces de enfrentarnos a nuestros propios miedos, a nuestras propias pesadillas y hacernos uno con ellas, uno con eso que es tan parte de nosotros que nos repele magnéticamente; sólo si somos capaces de ser uno con nuestra fobia, en definitiva, podemos llegar a alcanzar esa grandeza de donde nacen las pesadillas más monstruosas.
Y Nachob, con dos cojones de acero, no es que salga del aprieto vivo para contarlo. No. Nachob se introduce en las entrañas más repulsivas de su propia fobia y emerge vestido e investido en ella, tan poderoso en el interior de su propio miedo como para provocar el mayor de los miedos a su alrededor.
Posiblemente el segundo mejor relato de la antología. O el tercero...

NI EL INFIERNO QUERRÁ TU ALMA

Y llegamos, desgraciadamente, al relato que menos me ha gustado de toda la antología. Desgraciadamente, esta historia corta no termina de llegarme en ningún momento.
No te dejes influenciar, lector ocasional, que no es para nada un mal relato. Está escrito con tanta delicadeza y tanta empatía para con sus personajes como el resto. El Monstruo que está escondido en sus palabras no es menos fiero ni menos terrorífico.
Pero es tan terriblemente corto y pulcro en su resolución que, a pesar de la sensación de desesperanza y desgracia que pesa sobre cada frase, no consigue transmitir todo el horror que, en mi opinión, la historia merecía.

EL HOMBRE QUE SOÑABA CON MARIPOSAS

Con este relato tuve una sensación muy curiosa.
Sus primeros compases me agradaron, me agradaron mucho de hecho, pero no tanto como otros de la antología.
Posteriormente, me encontré metido en un ambiente que parecía diseñado por el hijo bastardo de Clive Barker y H. R. Giger con un mucho de mitología lovecraftiana estampado en las paredes. Y esa ambientación me agradó sobremanera. Me parece sublime la descripción del universo que fabrica Nachob para nosotros a través de su protagonista, el detallismo de cada una de las escenas lleva a introducirte por completo y sin remedio en el cuadro que nos había pintado en quitina y fluidos.
Pero a esas alturas, la historia me parecía un tanto insulsa comparada con el gran escenario. ¿Por qué?
Por referentes comunes.
Y aquí llegamos al terrible mundo de los spoilers. La sensación y la idea de este relato para mí ha sido tan subjetiva que me es imposible relatarla sin dar pistas o directamente contar tramos enteros de la historia. Así que yo ya lo he advertido.

¿Qué referentes comunes? Pues Mátrix, Dark City y Existenz se encontraban ahí, acechando. Bien, el mundo real y el mundo imaginario en el que están encerrados los protagonistas de las citadas películas y del relato en cuestión no dejan de ser versiones bastante más divertidas del clásico Mito de la Caverna del señor Platón, pero ha sido tan explotado últimamente, y en el caso de Existenz tan similar en su organicidad a la historia que nos ocupa, que por un momento me sentí terriblemente decepcionado.
De esa decepción nació algo aún más peligroso. Nació la sospecha de que algo más se ocultaba detrás. Y ese pensamiento fue terriblemente pernicioso, pues me hizo darme cuenta rápidamente de lo que ocurría.
Y como ya he avisado de los spoilers, seré explícito.
Me di cuenta de que el protagonista no se enfrentaba a un terrible mal que apresaba a la humanidad, sino que se trataba de algo benigno. En un primer momento me imaginé una nave espacial en la que los humanos viajaban en animación suspendida.
Incluso aparece la palabra "nave" en el relato.
Pero de nuevo son los referentes los que me hacen llegar a esa conclusión. Porque, ¿acaso la historia del Navío Negro incluida en Watchmen no es terriblemente afín a este relato? ¿No es harto frecuente la historia del que se encuentra malinterpretando lo que le rodea y produciendo terribles crímenes en su camino?
Pronto, los terribles insectos llenos de humanos a medio digerir se me transformaron en transportes cómodos, las sanguijuelas en fantásticos sanadores de las heridas y cuando el pobre
blizz fallece a manos del protagonista llegué a sentir más pena y empatía por el bichito que por el desesperado Arturo.
Demonios. ¡Demonios! Lo que había aparecido como un terrible "pero" ante mis ojos inicialmente, esa sensación de "predecibilidad" que tenía todo, se transforma de repente ante ese asesinato en una ola de emociones hacia ese universo tan maravillosamente descrito en el que Nachob nos introdujo antes. Pronto me siento terriblemente fascinado, maravillado, del universo orgánico que me rodea. Y sí, me recuerda a Existenz, me recuerda a Mátrix, pero de forma que el relato se erige como enorme torre inexpugnable que hace sombra a las dos películas. Cuando aparece Juan, no hago más que dejarme guiar por su maravillosa explicación, hasta salir al vasto mundo.
Y os juro que cuando la ballena estelar surca el cielo rodeada de sus hijos, camino a su mar natal donde fallecer, mi corazón se encogió y casi afloran lágrimas a mis ojos (o habría sido así de haber tenido corazón, cosa que no tengo). La imagen poderosa de la mariposa sideral conteniendo en su abdomen al viajero de las estrellas se me aparece tan poderosa y cristalina que no he podido evitar intentar dibujarla.


Resumiendo, que de un relato que inicialmente prometía poco ha dado lugar a uno de los relatos más hermosos que he tenido el placer de leer. De lo más recomendable.

CASA OCUPADA

Al fin llego al relato que es tan importante en la antología que hasta es nombrado por Juan Ángel en el prólogo.
Y no es para menos.
Porque es el mejor relato de la antología sin lugar a dudas. Una de las historias más maravillosas de terror que he leído nunca. No puedo extenderme tanto como con otras reseñas.
O quizás sí que pueda, pero no quiero.
Porque con sólo unas palabras queda definida mi opinión sobre este relato. Y, como estoy hablando de Nachob, a él se las voy a robar.

Este es el relato que a mí me hubiera gustado escribir.



RESUMIENDO, QUE ES GERUNDIO

Nachob, y Saco de Huesos, nos han regalado una antología que se define y a su vez define el cacareado género fosco.
No va a encontrarse el lector de terror del todo a gusto entre estas páginas si no es capaz de abrir su mente.
Porque de eso se trata el fosco. De abrir caminos no explorados. De usar la oscuridad como guía, en lugar de la luz, para encontrar lo mismo que con ésta pero desde otra perspectiva.
Amor, odio, rencor, venganza. ¿Acaso no están echas las pesadillas de la misma sustancia que los sueños?
Si alguien lo duda lo más mínimo, le recomiendo que lea este Monstruo de la literatura corta, que no va a quedar defraudado.

LO MEJOR Casa Ocupada, El Hombre Que Soñaba Con Mariposas
LO PEOR Ni El Infierno Querrá Tu Alma, De Sueños Y Monstruos

miércoles, 2 de noviembre de 2011

El Monstruo En Mí (1)

Hace relativamente poco, José Ignacio Becerril Polo, más conocido como Nachob, durante la presentación de "El Monstruo En Mí" y ante la pregunta cruel y sin compasión de cierto personajillo del público comentaba lo importante del feedback para un autor.
Porque un autor debe escribir porque necesita escribir y para sí mismo y todo ese rollo. Pero es el feedback con su público el que le hace mejorar, le hace pulir esos pequeños detalles que aún le fallan, le ensanchan el ego en los momentos bajos y le dan una cura de modestia cuando lo necesita.
En definitiva, el feedback es la corriente que pule al autor.
Por eso, cuando Nachob me firmó su libro me resultó imposible no tomar una decisión. Y además, por si fuera poco, antes de despedirme de él se lo prometí.
Y el hombre que da su palabra debe cumplirla. O al menos intentarlo hasta la muerte.

¿Y qué le prometí? Pues queda claro: reseñar "El Monstruo En Mí". ¿Fácil? Ni por asomo. Porque ahora me encontraba en la tesitura de tener que leérmelo entero. ¿Y si no me gustaba? ¿Y si me aburría desde la primera página?
Pero no sólo eso. Una especie de código de honor jamás escrito me obligaba a escribir una reseña sincera. Es más, él mismo parecía exigirla en su presentación. Por todos los dioses antiguos y nuevos, ¡sincera! ¿Y si era una bosta de vaca pinchada en un palo? ¿Y si no merecía la pena el papel en el que estaba impreso?
Bueno, eso último no iba a pasar porque, seamos sinceros, la gente de Saco de Huesos tiene buena iniciativa pero no es gilipollas, y no iban a publicar un mal libro.
Pero, ah, terrible duda, ¿y si no me gustaba? Me ponía en el compromiso de decirle no ya a la cara si no, peor, en el fuorum público de internet al señor Nachob "Mira, Nachob, todo fantástico pero, mejor, dedícate a plantar habichuelas."
Que es fácil si uno no conoce al autor (ejemplo práctico: "Dan Brown, todo fantástico pero, mejor, dedícate a plantar habichuelas.") Pero con Nachob había compartido cervezas. ¡CERVEZAS! Por los siete círculos del Infierno, si insultar a alguien con quien uno ha tomado cervezas no está penado con la fulminación instantánea rayo de Júpiter mediante es que estamos rezando a los dioses equivocados.
Pero en fin, la cosa ya era inevitable. Había hecho una promesa y debía cumplirla.
Así que, por hacer honor a los relatos antes de que desaparezcan fugaces de mi terrible memoria, me pongo a reseñar en capítulos "El Monstruo En Mí". Cada capítulo contendrá los relatos que me ha dado tiempo a terminar en el día, así que si un día voy en transporte público y me da tiempo a leerme cinco relatos, ahí estarán, y si otro día estoy más vago que el sastre de Tarzán y no me leo ninguno, os quedáis sin dosis.
Así de cruel es la voluntad de quien escribe.
Finalizando ya este prólogo inecesariamente largo, ahí tenéis el primer fascículo.


TÍTULO El Monstruo En Mí
CULPABLE José Ignacio Becerril Polo (alias "Nachob")
AÑO DE EDICIÓN 2011
EDITORIAL Saco de Huesos
GÉNERO Fosco, por supuesto
CATEGORÍA Antología de Relatos

SINOPSIS Dentro de nosotros hay un monstruo que se oculta, que acecha, que teje retorcidas elucubraciones para justificar sus más bajos instintos. Que cuenta cuentos macabros y se ríe como una vieja. José Ignacio Becerril Polo quiere mostrarte al monstruo que hay en él. Sin subterfugios. Sin disfraces. En toda su crudeza. ¿Te atreverás a mirarle sin apartar la vista?

ANTECEDENTES PENALES DEL CULPABLE Zaragoza, 1966. Padre de familia feliz y escritor aficionado muy aficionado a escribir, lleva desde el 2006 publicando y compartiendo sus cuentos e historias en diversas páginas de Internet con mayor o menor fortuna. Ha tratado de participar también en el mayor número de certámenes, antologías y publicaciones que ha podido, con relativo éxito. En todo caso no se puede quejar porque el viaje ha sido divertido y ha conocido muy buena gente.
También como resultado de su primer año de literato se auto regaló un recopilatorio de relatos titulado Un Año De Palabras, que a juicio de sus selectos lectores tiene casi tantos aciertos como ausencias de tildes. Además del libro que tienes en tus manos, tiene pendiente de publicar otra antología: De Hombres Y Monstruos, con la editorial AJEC.

LA CIUDAD INHABITADA

Con este pequeño relato dividido en partes y capítulos y con epílogo y todo nos da la bienvenida el bueno de Nachob.
Si bien puedo adelantar que el final me resultó algo predecible a partir de cierto punto (aproximadamente entre el segundo tercio y el tercer cuarto), no es menos verdad que la culpa la tuvo cierto relato corto que leí hace años con una premisa semejante.
Que por cierto también me resultó predecible a partir de cierto momento porque yo mismo había estado a punto de parir una idea semejante.
O lo que es lo mismo, que dudo mucho que otro lector con semejantes antecedentes en su haber de muñecas rusas encuentre predecible el final de esta historia. Pero, más importante de todo, de entre todas las versiones de esta misma historia que he tenido el placer de leer mi favorita es la de Nachob, y eso que se tiene que enfrentar con uno de mis hijos no-natos, con toda la potencialidad que éstos tienen, así que no es moco de pavo ni mucho menos.
Ya sin dar tantas vueltas absurdas al tema, cuatro escenas aparentemente inconexas demuestran ser parte de un mismo cuadro observado a través de un prisma de extrañeza. Poco a poco, el horror va impregnando hasta el ambiente más bucólico, dando lugar a la pesadilla y la desesperanza con una maestría que produce escalofríos.
Sólo le puedo achacar que no me gustan nada ciertos detalles del epílogo, demasiado, como decirlo, vinculantes con el relato. Nachob y aquellos que me lean sabrán a qué me refiero.

DE SUEÑOS Y MONSTRUOS

He de ponerme serio y declarar firmemente que este relato no me ha gustado. Y no por ningún problema técnico, que el lenguaje usado es perfecto y la historia fluye de una forma orgánica y bien estructurada. Tampoco por los personajes, ya que empatizo de forma natural con ella desde sus primeras palabras y me impresiona en su lenguaje y su fuerza él, lleno de carisma. Si quieres que me ponga tiquismiquis, el epílogo no me termina de agradar, pero quizás sea porque éste cumple la función de recoger los preciosos retazos de personalidad que había dibujado Nachob y ponerlos al servicio de la historia.
Y es que lo que no me gusta es la historia. No me ha gustado nunca esta historia. No, no me refiero a que hubiera leído antes el relato de Nachob y luego me lo hubiera encontrado aquí, como de improviso, como un conocido un tanto inaguantable al que de repente te encuentras por la calle. Es el trasfondo, no pocas veces usado en la literatura de terror, que ha servido como excusa para cientos de historias. Algunas mejores que la versión de Nachob, la mayoría peores.
Pero en todos los casos, me producen un absoluto rechazo estético, quizás por encontrarlos, digamos, demasiado simplificados.
A lo mejor el problema soy yo, que quiero ver complejidad donde no debe haberla. Y sin "a lo mejor".
Pero como para gustos colores y a mí el que me gusta es el octarino... Ahí queda eso. Un gran relato que no me gusta nada.

TODO ESTÁ HECHO

De igual modo, este relato te hace imaginarte el final como uno de los posibles. El juego del autor, con gran maestría, nos confunde al principio pero no con maldad.
Es frecuente, desgraciadamente, que el autor se ponga intelectualmente por encima de sus lectores confundiéndolos de forma perniciosa. Lo único que se consigue con eso es que el lector se sienta insultado y odie al autor.
Pero Nachob no incurre en ese error ni mucho menos. Todo lo contrario, si confunde al lector es simplemente para intensificar la experiencia, dar un nuevo gusto, una nueva tonalidad, a un color no desconocido, ni mucho menos.
Las descripciones de este autor aquí cobran una importancia absoluta, perfilando todo cuanto acontece en esta historia de un modo tan plástico que si cerrásemos los ojos posiblemente veríamos algunas de las escenas flotando delante nuestra.
Y entonces los abriríamos sin remedio, pues no son escenas que sean agradables de ver.
No obstante, una de las teorías que no pude evitar hacerme sobre la conclusión del relato, y que se mantuvo en vilo hasta la última escena, me gustó un poco más que la versión de Nachob, y se la incluyo aquí en cursiva. Abstenerse los que aún tengan por leer esta historia o los que no amen los what-if apócrifos.





Me mantuviste engañado durante toda la narración, sólo cuando aparece la foto de la niña me di cuenta de que tenía que ser el padre y del cambio temporal. Hasta entonces, la ilusión de que la escena del policía era un flashback se mantuvo firmemente en mi cabeza.
No obstante, nunca imaginé que se trataba de un policía. Dejas claro desde el principio que no se trata de una persona normal.
Es más, yo me había imaginado que se trataba de un burócrata del Infierno, que se encargaba de iniciar el proceso administrativo para la condena de su alma y su tormento eterno, y que los policías no iban a encontrar rastros de lo que el psicópata había hecho, más al contrario, una de esas casualidades del destino lo iba a condenar al anonimato más absoluto.
La frase "El Demonio mismo debería leerlo" le dio alas a mi idea.





CONTINUARÁ...

domingo, 4 de julio de 2010

Aire para respirar

En esta ciudad de tebeo, en esta ciudad de chiste, en esta ciudad de eternas obras y eterna autosuficiencia, ocurre un suceso tan paranormal que bien merecería una visita del equipo de Íker Jiménez.

Porque en esta, nuestra ciudad, existe la pretensión orgullosa y megalómana de convertirse en 2016 (si los dioses Mayas nos lo permiten y no acabamos todos como en una superproducción de Emmerich) en Ciudad Europea de la Cultura. Posiblemente porque alguien en las altas instancias pensó que eso de cultivarse era enterrarse en una maceta y echarse abono.

Esa teoría cobra verdadera relevancia en las carteleras de cines. Si no, no es explicable que, productos como Air Doll, ni si quiera sean estrenados en nuestra parrilla; y en cambio "cosas" que no merecen calificativo alguno, como La Venganza de Ira Vamp o Campamento Flipy, campen a sus anchas durante semanas.

Air Doll es una película japonesa de autor, basada en un manga poco conocido. Ole. Y, por si fuera poco, trata de una muñeca hinchable que cobra vida.
Esta propuesta intimista, a la que pretendo asistir aún a costa de realizar una pequeña excursión a provincias más civilizadas, ha pasado por completo desapercibida para los dueños de las salas más comerciales o independientes.
Y eso que sí que pudimos disfrutar de otras obras igualmente independientes como Repo! The Genetic Opera o la maravillosa Déjame Entrar.
Pero no. En este caso la bizarrez de la idea es excesiva, una sobredosis para los programadores de las salas.
A pesar del reconocimiento internacional del director y la obra, de las buenas críticas y, ¡qué coño! ¡Que es una muñeca hinchable que cobra vida!

Nada. En lugar de cine de autor, mierda. Lo dicho, abonando la cartelera para ver si crece un matojo de tomates o de pimientos y acabamos siendo la Ciudad Europea de la AgriCultura (con todo el respeto por el sector agrario, por supuesto).

En fin... Éste, por su parte, va a invertir en cines ajenos en lugar de malgastar tiempo y dinero frente a productos infectos. Desgraciadamente, no todo el mundo puede permitírselo.
Para dar un poco de envidia, el tráiler:

http://www.youtube.com/watch?v=bywKifNzeKo

domingo, 24 de mayo de 2009

Calabazas en el Trastero: Entierros




Lo he intentado comunicar personalmente a todos los autores en los blogs que dieron a "Calabazas en el Trastero".Si ha existido alguna confusión, lo lamento. Alguno no dio dirección. Y una en particular no se me abre.
Espero que aquellos que no me han podido leer de esa forma, lean al menos por aquí, en público, lo que tengo que decir.
Para empezar, pido perdón por haber tardado tanto en leer la antología. Ha sido una etapa muy convulsa en mi vida, y eso me ha impedido leer estos relatos a la velocidad que me hubiera gustado.
Para seguir, felicitar al equipo de la Biblioteca Fosca por su trabajo, su dedicación y la iniciativa; y agradecer la colaboración de Nocte y la publicación de Vision Libros. La edición es una auténtica maravilla en calidad, en el orden escogido para los relatos, en la maquetación de los mismos y, no menos importante, David M. Rus ha hecho un trabajo magnífico con la ilustración de la portada.
Y como último preludio a la opinión, decir que me siento terriblemente orgulloso de que un relato mío se codee con tan grandes muestras de literatura. Cada relato nuevo que leía me hacía sentir más feliz de que mi "Moroaica" se encontrase entre tan grandes escritos.
Ahora, sí que sí, mi opinión de cada uno de los relatos.

El Tratado de Michael Ranft: Asimilar un relato de terror a "La Confesión de Randolph Carter", de H.P. Lovecraft, debería ser un motivo de orgullo para cualquier escritor. El inicio de este relato me conducía a tal conclusión. Su final no. Su final supera la obra de Lovecraft. Tomando un tono de pseudociencia propio de finales del siglo XIX y principios del XX, añadiendo la leyenda clásica al relato, empezamos la antología con un grandísimo relato corto de terror que nos hace presagiar que hemos hecho una gran compra.

Certificado de defunción: El Enterrador no podía faltar en una Antología sobre los Entierros, y aquí no faltan sepultureros, enterradores y otros seres de semejante función. Aquí, es el protagonista de una historia que nos conduce a un final inevitable, horrendo, genial. La sensación se sublima de las palabras al lector, provocando el frío, el miedo, la desesperación y el dolor del pobre protagonista, al que es inevitable cogerle cariño dada su carisma.

De cómo el señor alcalde acude al debate nocturno de Buddy, "el Enterrador": Lo dicho. Enterradores de todas las raleas posibles. En esta pequeña obra (en cuanto a extensión, que no en cuanto a calidad literaria) la simpleza de la historia ejerce de mazazo al lector, unido al arrollador encanto de un protagonista que, en estado de gracia, nos regala un terror inesperado y maravilloso.

Todo es empezar: Maravilloso escrito acerca del trabajo del enterrador. Con un fino sentido del humor no exento de escalofrío perverso, los dos protagonistas nos atrapan sin remedio en la red de su profesión, conduciéndonos sin demora hasta una conclusión simplemente genial, redondeándose a sí mismo con su propio título.

La procesión de las plañideras: Quizás el más onírico de la antología, lleno de fantasía horrenda y leyenda profana, que deja entrever a través de una lírica profusa, compleja, barroca y cuidada (cuales bajorrelieves de una iglesia bien construida, llenos de terrores inimaginables para conmover a los profanos) una historia magnífica que llena de pesadillas las noches del lector.

El cruce de la música: Entrando de cabeza en un género de terror desgraciadamente explotado hasta la saciedad, consigue arrancar pepitas de oro de una mina que parecía agotada, dando lugar a una historia más que original, más que interesante, más que seductora, cual cocinero que consigue sacar de unos huevos fritos con patatas una delicia gastronómica.

Cosecha de huesos: La habilidad del escritor nos engancha para recorrer junto al protagonista una larga y lenta marcha por un paisaje desasosegante, tan bien construido que las moscas salen de la revista y nos rodean, el calor reseca nuestras gargantas y el olor a polvo y a muerte inundan la habitación donde estamos leyendo. Poco a poco, plantando semillas de inquietud aquí y allá, el escritor consigue con su paciencia cultivar una cosecha de miedo puro en nosotros.

No somos nada: Ágil, cruel, despiadada, divertida. Una maldad corta e intensa, en un estilo directo (a la yugular) que nos implica más de lo que deberíamos estar dispuestos en la perversidad celópata y en la psicosis de las vengativas protagonistas de este relato. Ejerce de soplo de aire fresco en los asfixiantes ambientes de la antología (como debe ser entre tantos Entierros), pero un aire lleno de rumores malintencionados y monstruos humanos.

Moroaica: No voy a cometer la insensatez de comentar mi propio relato, que de eso han de encargarse otros ;).

... Y evitar los malos pensamientos: Entre tanta maldad, tanto horror, tanta perversidad y tanta muerte, las sonrisas afloran entre la inquietud, y la magia que invade sin previo aviso a la realidad nos permiten soñar durante la lectura de este hermoso cuento. Reflejando una realidad compleja y difícil, con tintes de leyenda moderna y potencial para despertar la imaginación del lector.

Una tumba vacía: Genial relato que nos retrotrae a una infancia no del todo perdida, llena de olor a polvo, monstruos de la imaginación y lugares tenebrosos mas atractivos. Cuando descubríamos nuestro lado más oscuro y nos déjabamos seducir por aquello que más miedo nos daba. La sonrisa se tuerce al final, en un acto de empatía con el Mal.

Y llorarán por ti: No podía faltar un relato de esta calaña, que nos condujera por el túnel del más terrible de los miedos que puede sentir un ser humano, nos provoque una reacción vagal ante la incertidumbre, la indefensión y la angustia existencial más insoportables para, en el momento más inesperado, golpearnos con una revelación que da una vuelta de tuerca más al tema de esta antología.

Es mi trabajo: Y, para terminar con tan terrorífica reunión de relatos, nos encontramos con una historia hermosa, que aborda el dificilísimo tema del existencialismo, del miedo a lo que se haya al otro lado de la vida, de las fronteras, del último viaje, de lo que representa, de lo que dejamos atrás, de por qué debemos dejar cosas atrás. Y lo aborda con habilidad, dejándonos sentir una pizca de horror y desconcierto ante una situación fantasiosa que, como sutil metáfora, nos guarda un reflejo de la realidad y nos deja un sabor agridulce, pero más dulce que agrio, como colofón a esta maravillosa reunión de relatos.

sábado, 2 de mayo de 2009

La Dejaron Estrenarse

Al fin se estrenó. Al fin la vimos. A mí me ha encantado. Hacía mucho tiempo que no veía una película de vampiros tan buena. Podría decir, casi sin equivocarme, que desde "La Sombra del Vampiro" no he visto otra mejor. Incluso la perversa "El Ansia" me gustó un poco menos que ésta, y "Cronos", aún siendo original e interesante, la veo desaprovechada, desgraciadamente.

Lo más interesante de la película es que no es una historia de vampiros. Perfectamente funcionaría si la niña no fuera una vampiresa, al menos lo más importante: la relación entre ellos, el renacer sexual, el descubrimiento.
Pero, para subrayar y enfatizar el discurso, hay vampiros. Y, por Stoker, qué vampiros. Nada de bellezas sobrenaturales fosforitos (y no sólo hablo de "Crepúsculo", que Anne Rice también tiene mucho de ese rollo); nada de maquineros fiesteros en una continua juerga sangrienta, peleándose con pistolas (en mi opinión, nada es tan cutre como un vampiro con pistolas... excepto Alucard de Hellsing). No. Estos vampiros son vampiros CLÁSICOS, vamos, los vampiros de los que todos sabemos pero que nunca vemos en las películas.

Además, están tratados con una naturalidad que los vuelve más impactantes que los vampiros que normalmente vemos en el cine. Aquí no harán un primer plano de cada uno de los poderes, para que el espectador se dé cuenta. En cambio, su naturaleza vampírica es rodada de lejos, con sutileza: no se vanaglorian de serlo, sino que lo son, y punto. Desde ese primer salto en las barras de juegos (escena sublime por lo sencilla que parece y la carga que posee de sobrenaturalidad) hasta la manifestación más intensa de su naturaleza vampírica (que no es de sus poderes, sino de sus debilidades), todo transcurre para ella como tiene que transcurrir: como si llevase pasando lo mismo cientos de años. Casi con desgana.

Gran parte de la responsabilidad de tanta maravilla en este tema la tiene el director y su elección de planos y su dirección de actores, pero otra buena parte la tienen los actores que, aún siendo niños, desprenden una naturalidad y una expresividad inquietantes (vale, el niño tiene escenas en las que parece oligofrénico, pero, leches, por alguna razón tendrán que meterse con él en la escuela); la niña, en particular, es una genial actriz (y tiene unos ojos increíbles); y, por si fuera poco, los efectos especiales. Que son tan sutiles en algunos momentos que ni parece que estén, y es así como deberían usarse los efectos especiales (¡aprende, Nolan, cómo hacer un Dos-caras creíble y torturado!).

Para algunos quizás peque de lenta, y no lo voy a negar, es una película lenta. Pero es que tiene que ser así, tiene que ser nieve posándose en el espectador hasta el clímax final. Una grandísima película que merece ser vista con la mente abierta.

martes, 21 de abril de 2009

Déjame Entrar

"Blackberg. Puede que pienses en trufas de coco, tal vez en drogas. "Una vida ordenada". Te imaginas una estación de metro, extrarradio. Después no hay mucho más que pensar. Sin duda vive gente allí, como en otros sitios. Para eso se construyó, para que la gente tenga algún sitio donde vivir."
.-John Ajvide Lindqvist, "Déjame Entrar"


Todo comienza en esa frase, extraída del primer capítulo de ese libro. De procedencia sueca, como el mismo autor, esta pequeña novela (que sin duda pronto tendremos traducida y publicada aquí) fue el primer paso para lo que se está convirtiendo en un fenómeno.
Pero ese fue el primer ingrediente.

Tomas Alfredson es un director de cine, también sueco, que, al menos según IMDB, comenzó en la televisión para acabar filmando películas como "Spermaharen", "Kontorstid", "Fyra nyanser av brunt" ("Four Shades of Brown") y "Dear Mr Barroso".Evidentemente no he visto ninguna de esas películas. Para algo son películas suecas que aquí no han llegado, que aquí no se estrenarían de llegar y que, sinceramente, dudo que llegase a ver de estrenarse.

La cuestión es que Tomas Alfredson fue escogido para dirigir la adaptación al cine de la novela de Ajvide, dando lugar a: "Lat den räte komma in" (vale, falta un acento sueco, de esos que son un circulito encima de una palabra, pero mi teclado se muestra inflexible a ese respecto); traducido al inglés como "Let the right in" y al español como "Déjame entrar" (sí, sé que tiene poco que ver, pero al menos no lo han llamado "Vampiriza Como Puedas", "Vampiros de Hielo", "Soñando, soñando, y sangre chupando" o "Vampire Nation"; y, conociendo a los TraduceTítulos españoles, es de agradecer).
Presentada en el festival de Sitges, la película se ha llevado todos los halagos. Al parecer, la historia de este niño maltratado, de su amiga pálida y nocturna, del pequeño pueblo donde transcurren sus aventuras, está llegando a los corazones más hastiados del vampirismo de novela rosa que nos intentan vender últimamente en cine y televisión. Hay escenas que, de forma unánime en la red y en las revistas de cine, quedan grabadas en la retina. Hay personajes reales. Hay una dirección de actores que se dice sublime.

Entran ganas de verla, ¿verdad?

Yo me creía en un lugar civilizado y culto. Vale, no era el sitio con más cultura de Europa, pero sí la suficiente como para satisfacer medianamente mi paladar. Algo es algo.

No ha sido estrenada aquí.En ningún cine.De toda la provincia.

Ninguno.

Para esta ciudad de culturales aspiraciones (porque aspira a ser cultura, o eso vende), esta película, esta joya del género fantástico (como se la conoce en toda Europa), no existe.
Pero, eso sí, no hay sala en la que no esté estrenada "Fuga de Cerebros".Es evidente.

En fin, intentaré esperar una semana o dos para que la estrenen, antes de plantearme emigrar a otra provincia para verla.

Y a vosotros os aconsejo lo mismo, de estar en mi situación.

sábado, 7 de marzo de 2009

WATCHMEN

1985. Pero no 1985 de nuestra línea temporal. En algún momento, durante la Edad de Oro, algunas personas decidieron contraatacar a los ladrones enmascarados, convirtiéndose en justicieros enmascarados. Ese mero hecho, la existencia de personas disfrazadas que combaten el crimen, cambia la perspectiva socio-política mundial.
La aparición del primer super-hombre, doctor Manhattan, acaba por desequilibrar la balanza. La escalada armamentística de la Guerra Fría está en su momento más crítico, los países se precipitan de forma inevitable a la Tercera Guerra Mundial y un Comediante ha muerto.
Yo empecé a ver esta película hace años, cuando abrí por primera vez el primer tomo de Watchmen. “Perro muerto en la acera, huellas de neumático en su tripa”. Me atrapó. Tenía los doce tomos encima de mi mesa, así que conforme se me acababa uno, me lanzaba al siguiente. Cuando llegué al último tomo, con escalofríos por todo el cuerpo, entendí por qué todo el mundo del cómic hablaba tanto y tan bien de la obra de Moore.
La terminé de ver anoche, claro está, en una sala de cine. Zack Snyder no es santo de la devoción de casi nadie del mundillo. Sus cámaras lentas y sus efectos especiales hipertróficos para “300” desagradaron a muchos aficionados. A mí me encantaron, así que no tenía queja alguna.
Durante el camino largo, difícil y peligroso que ha tenido la adaptación cinematográfica de Watchmen, han surgido voces a favor, en contra, apoyando una serie de doce capítulos o, incluso, una reescritura moderna de la obra. De repente, un día, le cayó el muerto encima a Zack y dijo: “Anda, Watchmen, ¿por qué no?”
Y el mundo le dijo: “¡Porque es imposible!”
Zack les respondió: “¿Y?”
Así que la hizo.
Como resumen para aquel que no quiera leer Spoilers, digo:
ME HA ENCANTADO
Roscharch es lo mejor de la película. Ozymandias, posiblemente, lo peor.
La falta de metraje se nota.
Ahora sí, Spoilers a mansalva. De la película, no solo del cómic:



INICIO DE LOS SPOILERS


Al comenzar el film, con ese amarillo característico del smiley, alejándose, seguido de una discusión en televisión sobre la cercanía de la guerra nuclear, presentando así al Comediante, es la mejor manera de poner en contexto la situación actual. Suena la música de “Nostalgia” de Veidt, una figura tras la puerta. Yo sé qué va a pasar. Mucha gente no.
Pero esto solo es un preludio. Un anuncio de lo que hay. Zack se toma una licencia: como están entrenados para combatir el crimen, son capaces de proezas que parecen sobrehumanas. Acepto la licencia, quizás otra gente no, pero yo voy al cine para divertirme, y a mí me divierte ver a gente atravesando paredes a puñetazos, qué queréis que os diga. Soy, en ocasiones, un hombre de gustos sencillos.
Tras ese prólogo, comienzan los títulos de crédito con una foto de los Minutemen, debajo de los cuáles viene el título de la película. Y, seguidamente, primer gran acierto. Una retrospectiva del Universo creado por More, con escenas clave de dicho universo que permiten comprender al que no ha leído los cómics parte del clima de decepción y depresión en cuanto al hecho de ser un héroe enmascarado. Al que ha leído los comics, simplemente, le entra un escalofrío cuando ve a Dollar Bill tumbado en el suelo, el Hombre Polilla peleando con los enfermeros, el Comediante sosteniendo el rifle que mató a Kennedy, Espectro de Seda I dibujada en los aviones americanos.
Y entonces, para mi sorpresa y babeo, Snyder hace un primer plano del Smiley manchado de sangre, se aleja, se ve a un hombre limpiando la sangre, y una figura sosteniendo un cartel “The end si Nigh”. Sigue alejándose, llega hasta el apartamento. Los policías discuten. Me parece estar leyendo el cómic. Cada palabra es calcada.
Digamos que en ese momento, la película me ganó a mí. Me atrapó completamente, llevándome por los rumbos que Snyder había planteado.
Las actuaciones van desde lo sublime (Roscharch y el Búho Nocturno II son, sencillamente, insuperables. Sobre todo el primero, llegando a ser una presencia enorme, impresionante, chocante, que te coge los dedos y amenaza con rompértelos si prestas atención a otro personaje), hasta lo corrientito (Espectro de Seda y Ozymandias, quedando este último un poco fuera de lugar. El actor hace todo lo posible, pero lo veo mal escogido por sus hechuras, comparado con los demás; ella, con toda la fuerza que tenía en el cómic, acaba siendo un poco “mujer florero”, justo lo contrario de lo que tenía que ser).
Sobre la trama, bueno, al haber leído el cómic mi única duda era: “¿Habrán quitado tal y cuál escena?” Pero no importaba. El simple hecho de ver tan bien reflejada cada una de las escenas de las viñetas era emoción suficiente como para seguir atado al filme.
Primera gran duda: “¿Aparecerá la violación de Espectro de Seda I?” Primera grata sorpresa. No se han ahorrado nada. Ni siquiera las acusaciones del Comediante. También primera decepción: han optado por darle un acento ruso a Justicia Encapuchada. ¡Hombre, no! ¡Si la gracia era no saber REALMENTE quién era! Pero es una decepción pequeña, ya siguen las escenas en Vietnam y, dioses, también está la escena de la mujer embarazada. No se ahorran la más mínima violencia, la más mínima implicación moral. Todo está ahí, violento, sucio, terrible. “El sueño americano.”
Eso se hace extensible a cada escena de Watchmen. ¿Qué se han ahorrado? Las tramas secundarias. Recortar en las tramas principales, lo suficiente para que quepan, no más.
¿Qué han cambiado? Y, más importante, ¿por qué? Bien, el cambio más importante lo conocía antes de ir al cine, como casi todo el mundo. Me gusta la solución. El Calamar es una licencia de serie B que le perdonamos a Moore porque su mundo es una ciencia ficción referencial (LLENO de referencias literarias), pero se lo perdonamos nosotros, que nos molan los calamares gigantes (Ïa, Ïa, Cthulhu Fhtagn) y las referencias literarias. Además, el elegir varias ciudades del Mundo, no exclusivamente Nueva York, fue una grata sorpresa. Se aleja del proselitismo y americanocentrismo que suelen tener las películas de superhéroes.
El siguiente cambio no me lo esperaba pero, que Moore me perdone, encaja. Dan advirtiendo a Adrian. ¿Por qué no? ¿Por qué iba a ser Roscharch el único preocupado por la seguridad de los demás? Además es un momento muy natural en la película.
Un detalle pequeño, irrelevante, pero sé que más de uno se dio cuenta. El niño al que Kovac le hace unas caricias no está fumando. Tampoco fuma Espectro de Seda II. Ni siquiera los malos malotes. Bueno, han puesto el desnudo integral de Dr Manhattan y toda la violencia explícita y moral del cómic. Puedo perdonarles esta licencia a favor de la lucha contra el cáncer.
Y, finalmente, el cambio que menos me ha gustado y, de hecho, es para mí el único punto negativo de la película. La salida del Dr Manhattan de la tierra. Prefiero el cómic, cómo contempla con benevolencia a Dan y a Lauri para, después, derribar todo el argumento de Adrian. “¿El fin justifica los medios?” “Nada termina, Adrian, nada.” Dejando al hombre más listo del mundo sumido en la mayor de las tristezas.



FIN DEL SPOILER


Pero al margen de eso, es una película genial, intensa, comprensible para el neófito (aunque con algún que otro momento de “pregunta al friki” sobre detalles menores). Calca las escenas y los diálogos cuando tiene que hacerlo, añade acción cuando lo necesita y cambia lo que tiene que cambiar. Los efectos especiales van desde lo “mmm, canta un poco el señor azul” a lo “O_O LE ESTOY VIENDO LAS PECAS AL DR MANHATTAN” llegando a la cúspide con la fortaleza de cristal que fabrica en Marte, simplemente ESPECTACULAR.
Épica, llena de momentos moralmente inciertos y violencias necesarias. Conmueve y remueve al espectador.
Veré la versión extendida. Sin duda. Si esto es la película mutilada, la experiencia con el metraje ausente tiene que ser, simplemente, genial.
LO MEJOR: Roscharch.
LO PEOR: Ozymandias.
10’5/12

martes, 23 de diciembre de 2008

El Intercambio y Pesadilla Antes de Navidad

Doble sesión de películas:

Pesadilla Antes de Navidad 3D

La película de Henry Selick apenas necesita presentación. Basándose en un poema del rarísimo Tim Burton (aunque su rareza ya nos sea familiar), y con la música del más tenebroso Danny Elfman, este musical animado mediante Stop-Motion es ya un clásico del cine.

Su historia es mucho más compleja de lo que los cuentos clásicos infantiles suelen ser, ahondando mejor que ninguna película con este público objetivo en la búsqueda de la propia identidad, en la desazón de la rutina, en el terror a la soledad. El triste canto de Jack nos conmueve, y nos da una dimensión de este personaje, agobiado por una fama que no busca, solo en su trono, deprimido por sentir que no va a ninguna parte, que su vida es un círculo eterno de Halloween tras Halloween. Por otra parte, Sally es un personaje encantador, desde su naturaleza como muñeca de trapo llena de hojas secas, hasta su amor inconfeso por Jack, y su inseguridad, siendo una adolescente eterna. Pero eso sólo son los protagonistas, y si algo destaca en esta película son los secundarios. Porque todos tienen su momento, todos tienen su frase, todos tienen su carácter y su escena. Desde las brujas de horribles narices, los cuatro vampiros protegidos del sol por sus paraguas, el hombre lobo, el payaso tenebroso, el demonio, el alcalde (¡Sólo soy un funcionario electo! ¡No puedo elegir por mí mismo!), los niños (la momia, la gárgola y el niño de ojos cosidos), el zombie pegajoso, la sirena de la laguna, el cuarteto de músicos ambulantes que se dedican a tocar las canciones de los personajes... Y más relevantes, el científico loco de cerebro descapotable, tan inquietante y oscuro, y a la vez tan carismático; los tres niños cabrones, que tienen que caerte bien aunque sean unos joputas de cuidado; y Oogie Boogie, el que podría considerarse "malo oficial", con su afición por el juego y los bichos.

Las canciones son un acierto, aunque a veces la traducción española quede un poco corta, otras veces clava la rima y la idea. Son pegadizas (DEMASIADO pegadizas), y acompañan unas imágenes fabulosas. Porque el nivel de detalle que Selick imprime a sus películas llega a ser obsesivo. Desde el más recóndito lugar de La Ciudad de Halloween hasta la montaña más alta de la Ciudad de la Navidad, todo el universo de esta película está tratado con un mimo compulsivo, dando vida a los personajes y a su escenario. Mi escena favorita siempre ha sido la canción de Oogie Boogie, tan llena de detalles brillantes, con esos colores fluorescentes y los esqueletos cantarines, tiene una fuerza visual brutal.

No he dicho nada, aún, de la adaptación 3D. Bien, es que el verla de nuevo en el cine hace que toda la película vuelva a ti, de una forma tan intensa y maravilosa, tan llena de detalles, que la vuelves a apreciar como el primer día (o quizás más). Por su parte, el 3D y la remasterización no cambian un fotograma, pero lo cambian todo. No es el típico 3D buscado para que los personajes se coman al espectador, sino un 3D que le da varios planos a la película de profundidad, sólo en las escenas en las que esta es necesaria, y está llevado con un cuidado enorme. Pareciendo de repente que estamos ante un libro de recortes, los detalles que podrían haber pasado desapercibidos se hacen poderosos y brillantes, y el conjunto remozado gana en calidad. La canción de Oogie Boogie, la de Jack, la investigación de Jack sobre la Navidad... todo toma un nuevo cariz. Merece la pena, vamos.

Resumiendo, la mejor película en Stop-Motion rodada, ante la cuál "La Novia Cadáver" queda en un segundo plano discreto a pesar de las mejoras técnicas, y "James y el Melocotón Gigante" un poco limitada. Ante películas así, solo monstruos del cine de animación, como Ratatouille o Wall-e, pueden compararse; y por extensión, supera el plano de la animación para convertirse en una de las grandes películas, sin importar el medio o el género, de los últimos veinte años. A la espera de que Coraline se quede cerca de la altura de esta (que, por lo que se puede ver en los "Cómo se hizo" (que se pueden ver aquí: www.coraline.com ), tiene muchas posibilidades).

El Intercambio

La película de Clint Eastwood no me llamaba demasiado la atención al principio. El drama como telón de fondo, la angustia prometida, y el hecho de basarse en sucesos reales (que influye, y mucho, en este tipo de películas, y esta no es una excepción) eran argumentos más que suficientes como para provocarme un leve rechazo. Pero le di una oportunidad.

Al comienzo de la película ya se nos muestra el que es uno de los grandísimos placeres del film: la sugerente fotografía. Trasladados con gran maestría al tiempo escogido, con unos tonos apagados (casi blanco y negro al principio) en el que los colores puros brillan con una fuerza insuitada, en especial el rojo, dando al conjunto un carácter tenue y hermoso.

Aparece entonces Angelina Jolie, y no se puede decir mucho más de lo que se ha dicho de ella en cuanto a su belleza. La estética y la ropa hacen de la actriz una dama hermosa, que enamora con cada mirada. Además, su personaje destila una enorme fragilidad, un deseo casi constante de abrazarla y protegerla, tanto que cuando, en una escena particular, se nos muestra por fin la fuerte espalda que la actriz posee (y que hemos visto en tantas películas de acción) sorprende y contrasta brutalmente con la delicadeza que irradia. Es en esos hombro donde descansan el peso interpretativo y narrativo de la película, peso que sostienen sin ningún tipo de problema, llegando a conmover, inquietar y llenar de su misma ansiedad al espectador. El resto del elenco interpretativo está sobresaliente, igualmente. John Malkovich está sorprendentemente comedido, muy encajado en su papel. En cuanto al principal oponente interpretativo de la Jolie, Jeffrey Donovan, es un actor cuyos pequeños ojos le restan mucha expresividad, pero que compensa con una habilidad innata para las sonrisas irónicas, y que borda su trabajo. El guión es intenso y duro, mucho más intenso y duro de lo que puede parecer al principio, y esa misma introducción de la dureza, como un hachazo en un mundo de idílica fotografía, llega al interior del espectador tan profundamente que hasta el miedo del monstruo se contagia. Hay escenas brutales en el más amplio sentido de la palabra: tanto por la brutalidad mostrada, como la fuerza que exhalan, atravesando la pantalla e incidiendo en el espectador.

El plano negativo es anecdótico, pero existe. Por una parte, y debido a su carácter basado en hechos reales, tiene el mismo problema que todas las películas del estilo: la resolución de la película se atropella en una consecución de falsos finales, que afortunadamente es solventada por la importancia y la fuerza que cada una de estas cortas escenas tiene, y por un final bien escogido.
Y lo segundo, ya en un plano más personal, la escena de la "salvación milagrosa" está fuera de tono en una película tan dura y realista.

Definitivamente una grandiosa película gracias a una fotografía hermosa, un guión magnífico y una actriz que impresiona por su belleza y por su buen hacer.

miércoles, 17 de diciembre de 2008

NOTODOFILMFEST

El concurso Notodofilmfest cuenta en esta edición con un corto de excepción.


http://www.notodofilmfest.com/index.php?corto=5172

Os recomiendo que visitéis la página, lo vierais, y si os gusta, os lo descargarais y lo comentaseis.

Un saludo.

domingo, 2 de noviembre de 2008

Tierras vírgenes de papel. Diario de Viaje 3

Desastre. Mi puerta, mi ventana, ese pequeño trozo de papel cosido a sí mismo, ha estado a punto de destrozarse, de quedar eliminado, destruido. Un accidente doméstico ha estado a punto de acabar violenta e infructuosamente con mi viaje.
Gracias a los dioses, se ha salvado.
He tenido una cena distendida, con olor a tabaco y sabor a alcohol, sabor a cortejo de damas de alta alcurnia, y puertas abiertas.
Ahora el papel en blanco ataca los nervios a mi anfitrión, aquel que me lleva a sus hombros de un lugar a otro de este París que, con oro en sus rostro, tiene suciedad y porquería en sus entrañas.
Seguiremos informando.

lunes, 27 de octubre de 2008

Tierras vírgenes de papel. Diario de Viaje 2

Acabo de aterrizar en el París coetáneo de Guy, cosa que, aún siendo esperable, ha constituido la primera grata sorpresa de mi travesía. Ahora mismo estoy caminando al lado de un veterano de guerra, exactamente igual a todo veterano de guerra de cualquier siglo: incapaz de adaptarse a la naturaleza de la vida urbanita tras la moral alterada que vivió en el ejército, mirando con desprecio a los burgueses que le rodean, con la altanería del que se cree el único merecedor del título de "humano". Subido, invisible, a su hombro, veo las calles que sin duda recorrían Guy, Flaubert y Baudelaire, que iba corriendo a su casa a apuntar en su diario que había conocido a Víctor Hugo (porque no tenía un blog en el que publicarlo, claro). El aroma es intenso, fuerte, casi desagradable, y paradójicamente me gusta. Estoy sintiéndome muy cómodo, y las expectativas están aumetando bastante acerca de lo que me voy a encontrar.
Seguiré informando.

domingo, 26 de octubre de 2008

Tierras vírgenes de papel. Diario de viaje 1.

Me adentro ahora mismo, con un cierto nivel de emoción, en un extraño experimento emocional al que, desgraciadamente, pocas veces tenemos posibilidad de entrar.

Soy hoy explorador que, sin más armas que mi experiencia en terrenos similares, se adentra desarmado en tierras cuya cartografía no conozco, vírgenes en lo que a mí respecta. No son desconocidos parajes en los que soy pionero, ni mucho menos. No es ese tipo de expedición en la que me embarco.

Más bien es el aterrizaje a un país desconocido, cuyo nombre apenas sabes pronunciar, y del que no tienes referencia ni siquiera de la extensión de sus fronteras. No conozco el idioma, ni las costumbres, ni los modos, ni las tradiciones.

Cuento, no obstante, con un billete de vuelta, una cláusula de fuga. No es muy valiente, ni propio de ningún aventurero, pero soy firme creyente de que los aventureros que pasan a la historia son aquellos que sobreviven para descubrir más cosas.

Puede que mi vida no parezca muy comprometida. Pero nunca se sabe.

La cuestión es esta. ¿Alguna vez os habéis enfrentado a lo Desconocido, lo habéis mirado a la cara, y, sin haber buscado algo de información al respecto, os habéis tirado de cabeza hacia ello? ¿Alguna vez os habéis comprado una entrada para una película de al que no habéis oído ni hablar, y os habéis sentado en la sala del cine sin saber qué ocurrirá?

Voy a empezar a leer un libro. Lo cuál podría no ser considerado tan emocionante como lo anterior predica. Para aquel que así opine, le recomiendo que lea otra cosa, y no este artículo.

El libro es un ejemplar antiguo, de piel blanca amarilleada y carnes ásperas con olor a desván. En su portada sólo puede leerse el título, en letras itálicas, grabadas en dorado. En el lomo, y en una franja de un azul intenso, el nombre del autor en mayúsculas. No tiene sinopsis, posiblemente por tratarse de uno de esos libros considerados "clásicos", de los que parece innecesario añadir el argumento, pues todo el mundo debe conocer. El editor parecía no haber previsto mi ignorancia.

Ya desvelo más datos. El autor sí que lo conozco, y he leído un par de relatos suyos, es Guy de Maupassant, nombre a conocer por todo auto-considerado gótico que, en cambio, nunca ha conseguido atraerme tanto como otros autores del género. La obra es "Bel Ami". Esas palabras, subrayadas por un asterisco, son lo único que sé de este libro. Jamás oí hablar de él (me declaro culpable de ignorancia) hasta verlo aparecer por casualidad en un acto de arqueología bibliotecaria. No he buscado información acerca de su argumento, ni siquiera tecleado su nombre en la wikipedia. No.^

¿Por qué estropear la diversión?

Es decir, me encuentro ante un libro que tan sólo me deja ver un nombre enigmático, incomprensible por ahora. Es un enigma en esta era de la información, una puerta a algo que me es completamente ajeno. ¿Cómo iba a pervertir, a mancillar ese regalo buscando su argumento, personajes, y opiniones por la red?

Hoy lo abriré por primera vez. Aspiraré su aroma a desván. Recorrerán mis ojos su tipografía anticuada. Y me sumergiré en el misterio que me he autoimpuesto. Puede que me decepcione, que me haga cerrar el libro en apenas veinte páginas (mi cláusula de rescate), y me dirija a lecturas más convencionales. Pero a pesar de eso, el mero hecho de la exploración inicial valdrá la pena.

Deseadme suerte.

Os contaré las novedades cuando surjan.

domingo, 5 de octubre de 2008

Plutón BRBnero




Al fin nos llegó la serie del señor Álex de la Iglesia, una obra de ciencia ficción española e irreverente acerca de las visicitudes de la nave homónima, cuya misión es encontrar un planeta habitable que sustituir a la mierda de Tierra que le habremos dejado a nuestros hijos.
Por ahora los capítulos, de apenas media hora, tienen un nivel aceptable de sonrisas, y, destacable, un gran potencial, que ojalá en futuros capítulos se explote como es debido. Para quien tenga curiosidad, en La2 a las 23:30 (más o menos) todos los miércoles, o en la web de TVE.
Y os dejo un dibujillo de mi propia cosecha, basado en la obra.
¡Saludos!

viernes, 15 de agosto de 2008

BATMAN: FILMOGRAFÍA

De entre todos los tipos que se ponen una capa porque han decidido que tienen la posibilidad y la responsabilidad de garantizar la seguridad de sus conciudadanos, es Batman por derecho propio, y a pesar de imitadores y sombras, el más oscuro. En este artículo quiero repasar la filmografía del personaje, valorando las películas y los enfoques que ha tenido, desde el punto de vista de alguien que considera que es el único superhéroe más sugerente que sus villanos. Y viendo a sus villanos, es mucho decir.


Pero en lugar de entrar a valorar cada film por separado, cosa que ya se ha hecho en extremo y por gente más hábil que yo, he decidido centrarme en diversos aspectos de la mitología del Detective, y estudiar las bondades y defectos de cada apartado. Incluyo la serie de animación de los 90, pues tiene mucho que decir también al respecto. Seis películas, tres directores, y una serie, suena la campana.





Gotham


Gogham City, la Ciudad Gótica, es un acierto argumental desde su base: una ciudad nueva, llena de posibilidades, hecha por y para el Caballero Oscuro. Cuando Batman habla de Gotham, no dice Gotham, dice "Mi ciudad", y lo dice sabiendo que esa ciudad lo ha hecho nacer, lo ha elegido como héroe, y que es lo que es gracias a cada uno de sus recovecos oscuros.


Para Tim Burton, Gotham es su ciudad ideal, así como Sleepy Hollow su pueblecito para las vacaciones. En las perturbadas manos del director, cada rascacielos tiene una gárgola colgando, la catedral es tan gargantuesca que araña las nubes, todo es exceso y tenebrosidad. Conceptual y visualmente, la Gotham de "Batman" y "Batman Vuelve" es simplemente majestuosa, ¿qué mejor ciudad para un hombre-murciélago que una donde puede ser una escultura más, oscura, en semipenumbra, bajo una luna herida?


Joel Schumacher, como veremos en los demás aspectos, toma como modelo principal la serie de acción real. Así, los delirios pop inundan cada aspecto de su ciudad. Hay colosos sosteniendo todo lo que se puede sostener (desde el Telescopio hasta la carpa del circo), estatuas imposibles sostienen las autovías, cada fachada demuestra la grandiosidad de la antigua Grecia. Las luces y el espectáculo al poder, degeneran el alma de Gotham City, y la convierten en Baroque City.


Cuando Christopher Nolan coge la idea de Batman le da una vuelta de tuerca. El personaje se vuelve una persona real en un mundo real. Cuando se observa Gotham desde las alturas, puedes creer que es Gotham, Nueva York o Tokio. Shangai se vuelve indistinguible del hogar del murciélago. Ya no es su ciudad, es la ciudad de Wayne, el multimillonario, y de Gordon, el comisario. Un lugar con personas reales, con problemas reales y vidas reales.


La serie de animación, ya en su oppenning, da una clara muestra de lo que quiere para Gotham. Vuelven a ser los años 50, en los carteles las letras se afilan, los edificios se alzan apenas esbozados bajo la luna, y la elegancia inunda las calles. Es el punto de equilibrio entre el tenebroso mundo Burtoniano y el posterior realismo de Nolan.



GANA: Pues ninguna, fíjese usted. Esto es una decisión personalísima. Aquellos más aficionados al aspecto más oscuro y recargado del personaje preferirán a Burton, los que tiendan a una visión más cercana a la realidad se decantarán por Nolan, los fans de la serie de acción real podrían apostar por Schumacher. Aunque si hubiera que elegir una, por su sencillez y su espíritu, y por cohesionar todas las posturas sin saberlo, la de la serie de animación.





Jim Gordon, comisario de Gotham


Siempre fiel a Batman, su mayor aliado contra el crimen, y el único contacto que tiene con lo que ocurre en la ciudad. Es la colaboración de la policía, la unión entre lo oficial y lo extraoficial. Una bisagra fundamental para Batman.


Burton y Shumacher pasan de puntillas por el personaje. No es importante para sus tramas, no marca ninguna diferencia, es un secundario más con un nombre más bien olvidable.


En cambio, Nolan cuenta la historia de Gordon, mejor incluso que la del propio Batman. Es el verdadero héroe de Gotham, uno de los pocos policías que no está corrupto, uno de los pocos hombres buenos, y que quiere mantenerse bueno. En su saga, podemos ver su ascenso, lo que pierde por culpa de su integridad, cómo paga el precio de no ser parte del problema, y convertirse en la solución.


La serie de animación, por su parte, comenzaba con el comisario ya aposentado en el cargo, pero su importancia, variable entre capítulos, nunca era despereciable. En ocasiones era objeto de asalto por parte del mal, en ocasiones era lo único que salvaba Gotham. Sus tribulaciones apenas quedaban marcadas, pero era lógico teniendo en cuenta el público al que se dirigía la serie. Pero sí tenía un aura de solidez. Hacía saber que, de caer Batman, allí estaría para recogerlo.


GANA: Nolan. No hay ninguna duda, el comisario interpretado por Gary Oldman es el mejor de los expuestos en medios audiovisuales: es el más cercano al hombre de a pie, que es precisamente eso en los cómics: el hombre de a pie a la sombra del mito. Puja con fuerza, sin embargo, el anchísimo de hombros y canoso de la serie de animación.




Alfred


El otro punto de apoyo del señorito Bruce. La única persona que conoce el secreto, y sin la cuál estaría completamente perdido en el Mundo Real. Siempre aporta una nota cómica imprescindible para relajar la tensión del héroe sufridor, siempre está ahí con buenos consejos, y exigiendo prudencia.



Burton encuentra un tono intermedio ideal para el personaje. Es inglés, anciano, y con la trascendencia justa en la trama: la vida privada de Bruce. No aprueba lo que es Batman, ni lo deja de aprobar, tan sólo vela por la seguridad de su protegido.



A pesar de ser el mismo actor, conforme avanza la saga el personaje se caricaturiza, a la vez que el conjunto. El mayordomo siempre correcto e insolente se transforma en un punto más para extraer chistes fáciles y tensiones aún más fáciles. Se desdibuja, y su trabajo anterior se pierde totalmente.



Nolan cambia de actor, y escoge a Michael Caine. Y Michael Caine está estupendo en casi todo lo que hace (no digo todo por falta de datos, porque hasta ahora no lo he visto fallar). Es irónico, paternalista, y correcto. Le suelta las verdades que tiene que soltarle a la cara a Batman. Quizás se deprecie su papel en favor del de Lucius Fox: dos Alfreds con dos grandísimos actores, dándole el caché que necesita este personaje.



En la serie de animación se ve rejuvenecido, y pasado por el lápiz amerimanga que impregna todos los diseños, siendo su papel tan bien representado como la mayoría en dicha serie.



GANA: Más bien pierde, y pierde el veterano Michael Gough por la caída en desgracia de un papel que había hecho suyo.


La chica

Como Hollywood es Hollywood, y a pesar de que al murciélago sólo se le han conocido dos mujeres realmente importantes en el plano sentimental (Selina Kyle y la hija de Rhas al-Gûl), el cine ha decidido emparejar al Detective con numerosas féminas, dando así un leit-motiv amoroso al asunto.

Kim Basinger: El objeto de deseo más buscado de los 90, con su rostro nórdico, su cabellera dorada y sus proporciones espigadas semi-divinas, fue la primera seleccionada para alterar la sangre fría del murciélago. Como periodista encajaba perfectamente en el guión de cine negro-fantástico de Batman: investigaba la misteriosa figura oscura que recorría Gotham, era un enigma al que seguir la pista, y al final lograba descubrirlo y hacerse con él. Como casi siempre en estas películas, el triángulo falso se establecía (alter-ego-superhéroe-chica), haciendo que la aparentemente difícil elección al final fuera sencilla de tomar, con ascenso a la catedral y momento damisela en apuros incluido.

Michell Pfeiffer: Los ojos felinos y el rostro duro y poderoso de la actriz presagiaban lo que sería el culmen de la sensualidad super-heroica, imbatible hasta ahora. No necesitaba ir por ahí en bikini (aprended, Halle Berry y Jennifer Garner), sino embutida en un traje de cuero negro cosido por ella misma, haciendo un contraste eterno con su tez pálida. Para rizar el rizo, y como es lógico según el mecanismo del Argumento Base, en esta película se establecía un cuadrado extraño: Batman y Catwoman eran enemigos, pero en su enemistad se enraizaba una atracción mutua; por otro lado, Selina y Bruce estaban comenzando a "aproximar posturas" con el problema de sus alter-egos fastidiando con su secreto la relación. Es la que decide sacarse a sí misma de los apuros, y ya de paso pegarle en los testículos al malvado de turno.

Nicole Kidman: La actual dama rubia, la ex-esposa de Tom Cruise, antes de hacerse por completo un sitio como sex-symbol se erigió como psicóloga dispuesta a desentrañar los intrincados recovecos de la torturada mente de Batman. En su papel instilaba inteligencia en un personaje que parecía capaz de arrojar luz en la mente torturada del murciélago. Desgraciadamente, acabó en el cliffhanger clásico de la dama en apuros, ni siquiera poético.

Uma Thurman: Siguiendo la estela de Burton, la segunda película de Schumacher debía mostrar una supervillana (eso si no consideramos a Cat-Woman como un agente del caos e interés propio), y escogieron a Poison Yve. Dependiendo del guionista, este personaje ha rozado desde la tristeza y el desgarrador dolor de la incomprensión hasta la más burda de las seducciones feromónicas, escogiéndose esta última para su versión fílmica. Una mujer atractiva como Uma cae víctima de crímenes contra la humanidad, la estética y la feminidad a través del vestuario y maquillaje, convertida en una especie de Drag Queen vegetal sin estilo ni atractivo alguno.

Katie Holmes: En su búsqueda de una estabilidad y un desarrollo personal, Nolan se sacó de la manga una antigua amiga de la infancia del multimillonario, capaz de derretir su corazón con la nostalgia y de buscar en él al hombre que fue, el corazón del héroe, para que su venganza se convirtiese en justicia. Buenos propósitos, como los que enlosan el camino al Infierno: la actriz escogida no pasa de "sosita", y su personaje, una criatura plana que no motiva sentimiento alguno.

Maggie Gyllenhall: Aquellos que conocimos a esta mujer a través de la perturbada, perturbadora, perversa y pervertidora "Secretary" no podemos dejar de reconocer que, sin ser una mujer especialmente guapa, si se le sabe sacar partido, de chica normalita pasa a "de gran interés". Además su interpretación suele ser encomiable, y de hecho su personaje gana enteros en sus manos, ya que le dota de una profundidad que su predecesora no era capaz de trasmitir. Desgraciadamente cae víctima del estilismo, y al comparar lo sugerente que se muestra en esa primera escena de la nombrada "Secretary" con su apariencia en El Caballero Oscuro hace pensar que alguien en el equipo tenía odios escondidos contra Maggie. Su final, desgraciadamente, no emociona.

GANA: Michelle Pfeiffer, la única que es capaz de ser una mujer de verdad, no una damiselilla en apuros, origen tras ese papel de millones de fantasías onanistas, y posiblemente uno de los personajes que más iconografía sensual ha producido en los años 90.


Bat-móvil

El coche que el Detective transforma para convertirlo en un arma en las calles, mucho antes de que nadie hablase de "tunning". En los cómics su imagen ha sufrido cambios radicales casi en cada momento. Las películas también han optado por rediseñar este aparato.


Batman y Batman Vuelve nos muestran mi Bat-móvil favorito. Lo digo sin tapujos, aquí no puedo ser objetivo (y mira que hasta ahora lo había sido). Su línea ondulada, sus faros afilados, su diseño elegante, su pretenciosidad como deportivo, su aire retro, su cabina llena de botones de colorines brillantes. Es simplemente una imagen mítica, que aún hoy me emociona. Un aparato que no es realmente un coche, es un nuevo tipo de vehículo por sí solo.


En Batman: Forever, al igual que el resto del diseño de producción, el vehículo se vuelve más brillante. Franjas de neones azules arañaban sus laterales, y una aleta dorsal sin sentido cortaba el aire. A pesar de todo, seguía manteniendo el tipo: las luces permitían en cierto modo resaltar las sombras, y en el ambiente pop que rodeaba la película, era una nota un punto más sobria. Desgraciadamente, a la llegada de Batman y Robin la cosa se tuerce. El diseño, a imitación del de la serie de acción real, añade una absurda luz de policía, y le acompañan otros bat-cachibaches como el bat-deslizador-para-la-nieve, más diseñados para la venta de muñecos que para poder ser expuestos en pantalla.

Nolan, siguiendo su intención hiperrealista, directamente bebe de la obra de Miller y le da a Batman un tanque con ruedas enormes. Excepto detalles puntuales (el cómo la moto emerge de dos de las ruedas), no tiene ningún tipo de misterio, no es algo novedoso, es simplemente un armatoste militar corriendo por una ciudad. El hiperrealismo al poder: la gente no se sorprende al verlo, simplemente intenta cargárselo; nadie lo llama "Bat-móvil", porque más que eso es un armatoste aparatoso y funcional, sin nada que pueda identificarlo.

En la serie de animación optan por un diseño sencillo, deportivo, sin demasiados alardes pero muy elegante a fin de cuentas, que encaja bien con el resto del diseño gráfico. No apasiona, pero es fácil acostumbrarse a él.

GANA: Si el artículo lo escribiese otro... pero no lo hace. Así que el "Bat-móvil" de Burton.

Villanos

Llega un tema que muchas disputas puede producir, por la aparición del mismo supervillano en dos vertientes distintas. Analizaremos, por tanto, aquellos que no se repiten, y dejaremos a los dos que sí al final, pues merecen su propio epígrafe (no incluyo aquí la serie de animación porque podía eternizarse, aún más, el artículo):

El Pingüino: Este personaje en origen tenía un interés limitado. Un hombrecillo con redes mafiosas a su servicio, y que gustaba de la etiqueta y el frac, recibiendo un nombre pintoresco que resalta su oposición a Batman: el murciélago es el único mamífero volador, el pingüino una de las pocas aves incapaces de volar. Pequeño, gordito, y armado con innumerables paragüas alterados, no es de una profundidad demasiado importante. Burton, siguiendo su manía de los monstruos infantiles y de los padres que odian a sus hijos (como "La Melancólica Muerte de Chico Ostra", si Freud llega a conocer a Burton...), se nos presenta una perversión del Libro de la Selva con un muchachote feo y repugnante en su deformidad, de manos palmeadas y nariz prominente, que es repudiado por sus padres y se cría en el odio hacia la especie humana. Convencido por el verdadero villano de la cinta, Christopher Walken, para erigirse candidato a la presidencia, usando su historia conmovedora como arma política, acabará decidiendo destruirlo todo. La actuación de DeVito es impresionante, la caracterización de ensueño, pero el desarrollo se queda un poco corto. Mención aparte lo absurdo de que sus compinches sean personajes de circo: Burton tenía mono de circenses malvados tras haberle dado al Jóker una pandilla de mafiosos.

Catwoman: Todo lo dicho sobre Pfeiffer más arriba, y más. Es sensual, felina, provoca deseo a cada paso, y tiene fuerza como para ponerse al lado de Batman y salir victoriosa. Su aparición al final de la película hacía desear su reaparición en posteriores, lástima del cambio de dirección.

Enigma: En muchas ocasiones, y debido a lo parecidos que pueden llegar a ser, Enigma y Jóker se han visto superpuestos ligeramente. Pero es importante diferenciarlos, cosa que Jim Carrey no es capaz de hacer. Al darle al humorista el papel de Enigma, y especialmente (tras ver películas serias de él me doy cuenta de que tuvo que ser así) al decirle que se comportara "como Jim Carrey", le quita todo lo que pudiera tener al personaje. De ser un hombrecillo inteligente, de lenguaje críptico y con homicidas intenciones, pasa a convertirse en un payaso sin sentido, vestido como un payaso sin sentido, y comportándose como un payaso sin sentido. Su plan para conseguir todos los secretos de Gotham era, sencillamente, ridículo.

Mr Freeze: Arnold no es un gran actor, su especialidad estriba en mostrar músculos, empuñar armas enormes y poner cara de "estoy descomprimiéndome porque estoy en Marte sin oxígeno". Por supuesto, si hablamos de un científico no imaginamos a Arnold (excepto en "Los gemelos golpean dos veces", que no debería ser una refernecia para una película de Batman). Así pues el mismo concepto alterado de personaje es el que le resta cualquier credibilidad desde el principio, pasando por sus esbirros en trajes de pieles hasta su escondrijo helado (de nuevo, y como de costumbre en Schumacher, referencias claras a la serie pop). ¿Por qué lleva consigo a todas partes el remedio de la enfermedad de su esposa pero en estadíos precoces? Eso nunca lo sabremos.

Poison Yve: Como ya dije antes, en lugar de estudiar la torturada mente mitad planta mitad persona de Pamela, los guionistas se tiraron al río con su capacidad seductora feromónica. Sin interés alguno, sin gracia y sin más papel que lucir el palmito y plantarse (literalmente) otra guarida de supervillano, aún más excesiva que la de Mr Freeze.

Perdición: Tan sólo mencionar lo patético que resulta cuando pierde la droga que le está embruteciendo para quedarse delgadito. Referencia clara para el Dr Jeckyll de Van Helsing.

El Espantapájaros: Secundario habitual, aquí también ejerce de secundario, y es una de las decisiones acertadas de Nolan. No tiene fuerza para convertirse en el villano principal, ya que Batman tan sólo necesita una máscara de gas para vencerle (habitualmente). Bien establecido como personaje, bien usado, y bien representado su gas del miedo. En definitiva, un villano secundario más que correcto.

Rhas al-Gûl: Posiblemente lo esté escribiendo mal, pero bueno ^^. Muy interesante el personaje, no se explora su alquimia e inmortalidad en la película, cosa que podría haber dado mucho juego, ya que sin ella se transforma en un terrorista sofisticado. Bien inventada su relación con Batman, y su naturaleza es interesante, pero se merecía un trato mejor.

GANA: Cat-Woman. Pero como no se la puede considerar villana completamente, estaría entre el Pingüino y Rhas al-Gûl, ambos bien planteados de inicio, pero no lo suficientemente bien aprovechados.

Dos Caras

Antiguo fiscal del distrito de Gotham, transformado en una fuerza criminal tras un baño de ácido que separó su ya de por sí delicada personalidad en dos.

Tommy Lee Jones: Sufriendo el destino popero de sus compañeros bajo la dirección de Schumacher, a pesar del buen hacer de la caracterización el personaje se vuelve payaso e idiota, con su guarida dividida en dos y dos chicas guapas, una un ángel y otra un demonio. Mera comparsa sin gracia, fuente de chistes malos, y con una capacidad limitada para la amenaza, harta pronto.

Aaron Eackhart: Habiendo aparecido primero el hombre y luego el monstruo, Nolan nos da un Dos Caras genial, fantástico y perfecto. La historia de El Caballero Oscuro es la suya, narra su caída en el infierno, y en esa caída lo acompañamos. El simbolismo de su moneda de dos caras queda totalmente justificado, sus actos no son ilógico crimen, sino venganza controlada. Sigue en él el hombre bueno que era, el que no mataría a nadie nunca; pero la maldad lo ha transformado en el monstruo que es ahora, el que no duda en apretar el gatillo. Su constante dicotomía bien planteada a través del conflicto, de la interpretación y del desarrollo. El maquillaje/ordenador es perfecto, por otro lado, y la escena en la que aparece por primera vez, mi favorita del filme.

El personaje de animación, tras haber sido presentado en numerosos capítulos, sufre su destino de la forma más adecuada, y su transformación es lógica y está bien llevada. El aspecto gráfico, con su traje blanco-negro y su rostro azul, refleja bien al personaje. Pero posteriormente se suma a la fila de supervillanos como "uno más", sin que su pasado como fiscal quede, en muchas ocasiones, plasmado de ninguna manera.

GANA: Claramente Aaron Eackhart.

El Jóker

La Némesis primera y última de Batman, el perfecto opuesto para el adusto Detective: la sonrisa eterna ante la broma de la vida. Dos actores geniales han hecho interpretaciones geniales desde perspectivas opuestas y ambas totalmente válidas. Las analizaré, pero no me quedo con ninguna: me quedo con ambas.

Jack Nicholson: Lo que Jack le da al personaje no se lo da Heath, y viceversa. Excepto en el hecho de que son psicópatas con rostro de payaso, nada hay en común entre ellos. Tim Burton decide explicar el origen del Jóker (usando una de las versiones más aceptadas) en favor del espíritu de Batman. Hablaré de eso más tarde. Lo que destaca del Jóker de Burton es la iconografía y la felicidad psicótica que posee: es un asesino, un cabronazo, y le encanta, disfruta con ello, y se le nota. Cada chiste, cada artículo de broma transformado en una trampa, el gas de la risa mortal, la electrocución con el timbre de la mano, la caja de sorpresas con un ramo muerto, el tunear todos los cuadros del museo, "Soy el mejor artista homicida que existe", lo que le hace a la chica, "Tengo pinta de estar bromeando". Es un mito vivo, que corretea por Gotham, con su pistola de cañón imposible y su ropa morada a juego, que baila con la foto de Kim y se ríe de sus propias bromas junto al cadáver requemado. Es diversión pura y asesina. Su plan es de una maldad divertidísima: cargarse a la mayoría de los ciudadanos de Gotham por culpa de su propia codicia.

Heath Ledger: La naturaleza de las películas de Nolan nos trae un personaje diametralmente opuesto, un ser real, un psicópata sin sentido. Comparten la psicopatía: matan por placer, pero donde Jack encuentra arte, Heath añade juego y sociología. Nolan, en detrimento de Batman, decide no explicar realmente el origen del Jóker, y eso hace que gane muchos enteros: no tiene por qué tener sentido ni origen, es, como se auto-describe, un agente del caos. Juega con la mente de los que le rodean gracias a una inteligencia perturbada y desquiciada, y aprovecha la sorpresa para dar sus golpes. Su mejor escena, sin duda, aquella en la que está vestido de enfermera, porque es ahí más que en ningún otro momento de la película cuando demuestra la naturaleza intrínseca del Jóker: la burla constante a las convenciones establecidas. Añade un grado de amenaza en cuanto a sus planes que Burton no consigue, pero pierde iconografía y diversión. Su plan no queda claro en ningún momento, porque parece no tener más objetivo que dar por saco, y lo consigue.

La serie de animación, por su parte, también tiene mucho que decir. Y es que nos ofrece una mezcla sutil entre ambas posturas, suavizada, claro. Sigue siendo el cabrón divertido rodeado de objetos de feria y de broma, pero por otro lado se demuestra psicótico, de emoicones lábiles, y deliciosamente malévolo.

GANAN TODOS

Bruce Wayne


El Hombre bajo la máscara, el rico playboy que prefiere ir de juerga a tener participaciones en su empresa. Muchos actores lo han encarnado.

Michael Keaton: El primero, con su imagen seria de encantador despistado, que oculta tras su fachada azorada al justiciero de negras alas. Cumple con su papel, sin destacar en ningún momento.

Val Kilmer: Recogiendo el testigo de Keaton, es incapaz de dar profundidad a su Wayne, que se hace pronto olvidable, devorado entre las payasadas de Jones y Carry, las bravuconadas de O´Donnell y los intríngulis inteligentes de la Kidman.

George Clooney: Mira la parte humorística del personaje, se queda con ella, y tira lo demás a la basura. No se esfuerza mucho en el proyecto: no parezca que crea en él. Bien, nosotros tampoco.

Christian Bale: Llegamos al mejor Wayne. Sin duda. En manos de Nolan y en el cuerpo del pedazo de actor que es Bale se nos muestra con una maestría genial la tortura interior del deseo de venganza, la huída hacia adelante, la justicia en sus ojos. Es el hombre que está dividido entre el murciélago y el humano, la persona que ha decidido erigirse como defensor de su ciudad.

El Wayne animado, con sus ojillos puntiformes y su mandíbula cuadrada, era un personaje bastante bien llevado, con algún momento mejor, pero siempre a la sombra del murciélago.

GANA: Christian Bale, sin duda.

Batman

La pregunta que se hace durante la saga, numerosas veces, es: ¿Quién es Batman?
No es la pregunta correcta.
La pregunta correcta es: ¿Qué es Batman?
Dependiendo de la respuesta, podremos escoger como Batman un personaje u otro entre los tres extremos.
En un extremo está la respuesta: "Bruce Wayne disfrazado para combatir el crimen". En otro "Un superhéroe con cientos de gadgets". El tercero, "Una leyenda que se cuentan los criminales entre sí para darse miedo".

Sólo una de las respuestas es puramente encasillable en una de las vertientes del personaje: la segunda. Schumacher toma a Batman y lo convierte en un espectáculo de acción superheroica, con mil artilugios brillantes con el logotipo del murciélago, siguiendo la estela del cinturón multiusos de la serie de televisión, y llenando de merchandising las tiendas. ¿Que Batman necesita descongelar el telescopio? Pues saca su Bat-Plaquita-Calorífica-Descongeladora-De-Personas-Y-Gente. Y como eso, todo.

Las otras dos respuestas son más discutibles. Mucha gente que conozco diría que la primera, yo digo la tercera, y son válidas. Por eso prefiero las películas en las que la tercera predomina, aunque, repito, no es una división pura.
Como decía, Burton cuenta el origen del Jóker en favor del de Batman, y Nolan lo hacía al revés. ¿Por qué decía yo eso? Bien, analizaré al personaje de Batman en ambas líneas.

Nolan decide explicar desde el principio el origen del personaje. Hace un recorrido genial por su psicología y su entrenamiento, llevándole al Tíbet, y explicando cada una de sus posteriores habilidades. En cada momento introduce las armas que va a utilizar, explicadas por Lucius como si de Q se tratara. Para Nolan Batman difiere de Bond en su mente torturada, no en sus métodos. Así, cada vez que Batman necesita un nuevo equipo, lo ha recibido de Lucius, cada nuevo gadget ha sido probado y experimentado. Vemos la génesis del personaje, conocemos la explicación de cada fenómeno. Así que cuando se disfraza, podemos ver perfectamente a Wayne tras la máscara: es él el protagonista, no Batman. Pero hay momentos, en los que Gordon se da la vuelta, y allí está; se apaga la luz, y aparece tras el Jóker; usa la oscuridad como amiga y compañera en una lucha más intelectual que física, venciendo a sus rivales antes de enfrentarse a ellos, en los que sí es el mito callejero, el que susurran los delincuentes. Y esa tendencia va en aumento conforme avanza la saga, con lo que la hipotética tercera parte promete traernos al verdadero Batman.

Ese camino que sigue Nolan es el opuesto al decidido por Burton, y eso hace de Batman (así, a secas) la película mítica que es. No conocemos al inicio los orígenes del murciélago. Sabemos de él lo que dos rateros se cuentan entre sí, que la mitad es mentira y la otra mitad también. ¿Existe de verdad? ¿O no? Y entonces aparece de entre la niebla, sin hacer ruido, con toda la presencia que le da el oscuro traje, y sin saber qué ni quién es. Más adelante las piezas se unirán, y se descubrirá que Bruce Wayne es Batman, y se mostrará el origen de su conflicto, pero con calma, con un conocimiento del espectáculo, de la magia teatral. Claro, una vez conocido al personaje, poco a poco se desmitifica, y ya en la segunda empezamos a entrever a Wayne bajo la máscara, y no es el mejor Wayne de todos, y pierde toda la fuerza que la oscuridad de Burton le había dado.

Hete aquí el conflicto, lo que hace que Batman me guste más que El Caballero Oscuro, pero haga presagiarme que la trilogía Nolaniana puede ser superior al conjunto Burtoniano: la evolución del hombre al mito o del mito al hombre.

GANA: Por ahora, Burton. En espera de que Nolan se siga pronunciando.

CONCLUSIONES FINALES

Tres ideas distintas de lo que debería ser el personaje, y que impregnan todo lo que le rodea en las seis películas. Hiperrealismo, fashion-pop o teatralidad oscura. Imposibilita de forma objetiva dar un juicio de cuál es mejor (¡la serie de televisión era un éxito! así que no deben faltar partidarios de Schumacher). Definitivamente, como en todo lo que rodea lo lúdico, es el gusto personal el que escoge.
Ahora, yo me pregunto ¿una película con estética Burtoniana, con Michelle Pfeiffer aún joven Catwoman, Heath Ledger de Jóker y Aaron Eackhart de DosCaras, el Wayne de Bale, el Gordon de Oldman, la música de Danny Elfman y los diseños para bat-cacharritos y trajes de Burton, con el oscurantismo y la teatralidad de este último pero la psicología de personajes de los Nolan; no sería acaso perfecta?

GANADOR ABSOLUTO: Aquel que sepa disfrutar de las virtudes de cada una de las versiónes.